A escasos cuatro años del regreso de la democracia en Argentina, sumergida hasta 1983 en el oscuro proceso de la Dictadura Militar, existían en La Pampa tres gremios que nucleaban a los docentes:
El centro de Maestros Pampeanos, que agrupaba fundamentalmente a l@s maestr@s pampen@s.
La Asociación Regional Docente Zona Norte
La Asociación Gremial de Docentes Secundarios, Terciarios y Universitarios (AGDSTU)
Ese año nace Utelpa. Con el espíritu de la unidad para fortalecer la lucha, tal como lo avizoraban los gremios de todo el país, y por decisión de l@s afiliad@s de cada uno de los gremios mencionados, que así lo decidieron en Asamblea el 7/11/1987.
La historia cuenta que vio la luz entre el Sábado 12 y el Lunes 14 de diciembre de 1.987, cuando los ochenta y dos congresales titulares electos de los tres gremios, deciden, en el Congreso Unificador,
La unificación gremial
La definición del nombre del nuevo gremio
Aprobación del estatuto de la entidad
Elección, proclamación y atribución de funciones relativas a las autoridades provisorias.
Paradójicamente, la asamblea constitutiva se lleva a cabo en las instalaciones de la Escuela Hogar Nro 114, en Avda Roca Nro 687, lugar al que fuera trasladada desde el amplio edificio de la calle Raúl B Díaz cuando, durante el gobierno militar, se asignan estas instalaciones a un regimiento. Es decir, una escuela “robada” por un cuartel militar.
Era casi fin de año.
1.987, terminó con la convocatoria a un paro nacional bajo la consigna “así terminamos, así no empezamos” que se cumpliría con creces el año siguiente. El flamante gremio unificado tendría su bautismo de fuego a pocos meses de su creación: el conflictivo inicio del ciclo lectivo 1.988, ya que Utelpa adhiere al paro nacional por tiempo indeterminado convocado por Ctera a partir del 14.03.1988.
Con dificultades, una cultura en la que el docente no se pensaba a sí mismo como un trabajador, muy poca experiencia en la lucha gremial, las discusiones, las divisiones, los consensos, aquello que fue primero un sueño de maestros, profesores del entonces nivel medio y docentes universitarios, luego, una utopía, es hoy una realidad que cumple dos décadas de existencia, y que a pesar de las adversidades, ha dejado una huella para que sigamos transitándola y construyendo un camino, el largo camino de la lucha por nuestros derechos y por nuestra dignidad, esa dignidad que muchas veces, como trabajadores/as, y como trabajadores/as de la educación, ha sido avasallada por políticas y político/as neoliberales que no solo enajenaron el patrimonio de nuestro país, sino que nos enajenaron a nosotros mismos, a nuestro cuerpo, a nuestro tiempo, haciéndonos olvidar la gratificación de trabajar con el otro, en equipo, solidariamente, bajo condiciones y con un salario dignos.
ES HORA DE RECUPERAR EL SENTIDO DE NUESTRO TRABAJO :
el qué, el para qué, el cómo de la tarea de un/a trabajador/a de la educación Utelpa hoy tiene nuevos desafíos a los que enfrentarse, en pos de una educación para tod@s y para la emancipación, que solo será posible si se proveen las condiciones materiales, laborales y pedagógicas que se necesitan